Reflexiones sobre las Elecciones en Bolivia, 2009. "El único camino para llegar a una sociedad mas justa es siendo justos. El único camino a la solidaridad, la bondad y el bienestar es siendo buenos, solidarios, generosos. No se necesitan nuevas doctrinas, nuevas ideologías ni armas, tanques, helicópteros, misiles ni aliados bélicos ni drogas ni carreteras ni dinero para vivir bien: Se necesita únicamente estar bien y ser bueno..."
El discurso del odio
El discurso del odio
Reflexiones sobre la política de la violencia y la violencia en la política
¿Puede acaso un hombre hablar de paz, invocar la paz, construir paz si no tiene paz en su propio corazón? ¿Puede acaso un gobernante, quien no gobierna ni las pasiones que hierven en su interior, gobernar como se debe a un país? ¿Puede acaso, sembrarse felicidad y bienestar en la ausencia de armonía, de compasión, de caridad?
Por supuesto que no.
El problema fundamental que enfrenta Bolivia hoy es el ser gobernado por hombres, y por algunas mujeres, que no se gobiernan a si mismos. El problema fundamental es que nuestros gobernantes, como muchos de los habitantes de nuestro país, desconocen o deciden desconocer las leyes fundamentales de la vida.
¡Estamos violando las leyes más básicas, estamos viviendo sin ley interior, estamos permitiendo la violación del estado de derecho desde la repetida, cruel, y barbárica violación de nuestros propios estados interiores! ¿Cómo podemos vivir en un gran país si no cultivamos virtud en nuestro propio interior? ¿Acaso pueden florecer paz, tolerancia, prosperidad y crecimiento en nuestro país si estas virtudes y bendiciones no se cultivan en nuestros propios corazones?
Si viviera Sócrates hoy en Bolivia, quizás cambiaría el dictado conócete a ti mismo por el mandato: Gobiérnate a ti mismo. Hasta que los bolivianos no aprendamos a gobernarnos a nosotros mismos, hasta que no aprendamos a estudiar, comprender y vivir nuestras vidas de acuerdo a las leyes fundamentales de la vida, no prosperaremos, no creceremos y no seremos ni felices ni libres.
¿Y cuales son esas leyes? Son aquellas que rigen la buena conducta, interior y exterior las leyes espirituales, morales, psíquicas, físicas, biológicas, sociales y otras que marcan la diferencia entre el hacer bien y vivir bien -- o el hacer el mal y vivir mal. Son leyes cuyas consecuencias se manifiestan de forma concreta y real, aunque a veces de manera sutil o hasta invisible, cada vez que son respetadas o violadas. Son leyes que determinan si la suma del bienestar, de la felicidad y de vida sana y digna incrementan o desaparecen, tratase de una persona, una comunidad, una nación o del planeta en su conjunto.
Uno debe hacer el bien para estar bien y estar bien para hacer el bien -- esta es la ley de la vida. Insultando, agrediendo, atacando y abusando a otros uno solamente logra sembrar desconfianza, dolor, maldad, violencia y muerte cada vez más común en nuestro país. Si los bolivianos deseamos vivir en paz, cultivando bienestar, felicidad y prosperidad, debemos cambiar de conducta. Si los actuales gobernantes no son capaces de cambiar de conducta, los ciudadanos deben hacerlo, eligiendo nuevos gobernantes que sí representen y realcen estos nuevos valores. Si no son suficientes los ciudadanos que desean cultivar y luchar por el desarrollo de la virtud en su propio interior y en su país, seguiremos descendiendo hacía un abismo de violencia y de malestar, de odio, de maldad, de terror desencarnado. Es nuestra decisión.